La distinción y singularidad de esta vivienda parte de la idea de crear un espacio habitable ideal en el interior de un volumen puro y muy ligero, de concepción regular y permeable a las magníficas condiciones ambientales y de situación.

El volumen testimonia ligereza evidenciando su estructura en fachada, una esbelta estructura metálica regular, en consonancia con los cálidos y permeables cerramientos de fachada. Unos cerramientos homogéneos que establecen una relación directa y fácil entre interior y exterior, a través de una gran fachada de vidrio modulada y tamizada con unos grandes cerramientos de lamas de madera, que protegen a la vez que controlan al gusto la permeabilidad de sus aperturas.

El volumen rectangular de simplicidad geométrica y aristas marcadas se materializa en una construcción de cuatro plantas habitables, dotando a cada una de ellas de una definición personalizada según su uso y las condicionantes del solar. Mientras que la planta semisótano se ancla en el terreno y fija la mejor posición para la vivienda, siguiendo una de las alineaciones y orientándose así según las excelentes visuales y el sol, la planta baja, la planta principal del conjunto, se amplía libremente hasta los dos muros paralelos a las alineaciones de calle, consiguiendo cerrarse a la vía pública y abrirse hacia el resto de la parcela, ampliando el concepto de planta baja a la totalidad de la finca.

Es una conquista del volumen puro edificado sobre el terreno real y sus excelentes condicionantes. Las plantas superiores recobran la regularidad y modularidad de la construcción, disponiendo en planta primera de una gran terraza perimetral, a la vez que la planta segunda se convierte en un agradable mirador sobre las amplias vistas de la zona.

/